Asesor vs. robot
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Boletin TAX Julio - Agosto 2017

Asesor vs. robot

 

Estamos en un momento de la historia de la humanidad en la que cada vez se habla más de la sustitución de las personas por máquinas, robots, tanto en las casas como en las empresas.

Referente a nuestra actividad, que es la de asesorar, en especial a nivel fiscal, laboral, contable y legal en el día a día de nuestras empresas clientes, la profesión de asesorar no sólo no ha desaparecido, sino que ha aumentado considerablemente el número de profesionales en los últimos años, a causa, en primer lugar, de los profundos y continuados cambios a nivel legislativo y, en segundo lugar, y no menos importante, del avance implacable de las nuevas tecnologías. Todo ello teniendo en cuenta que, y es importante mencionarlo, con la llegada (unos años atrás) de ordenadores y aplicativos de software, más de uno pronosticó el fin de nuestro trabajo. 

En este artículo me centraré, en concreto, en la figura del asesor contable, a priori (según los comentarios que oímos a menudo) las personas más tachadas de meros “grabadores de asientos contables”. 

Creo, modestamente, que hay una serie de condicionantes que hacen que estos profesionales de la contabilidad y del asesoramiento integral a empresas, no sólo no deban sufrir sino que les espera un buen futuro profesional. Y no hablo de GESTIÓN, sino de ASESORAMIENTO

  • La legislación, cambiante continuamente, hace que, aunque se pueda programar a las máquinas para hacer tareas mecánicas, difícilmente podrán interpretar cual es la mejor opción para nuestros clientes, para cada momento y hecho imponible, y tomar la decisión de imputación de costes, de distribución de gastos…
  • Los principios contables constituyen el marco normativo de actuación de la contabilidad, con la única finalidad de dotar de objetividad la información financiera que reflejan los estados contables. Son el principio de Empresa en funcionamiento, el principio de Devengo, el principio de Uniformidad, el principio de Prudencia, el principio de No-compensación, y el principio de Importancia relativa. Veo muy fácil la entrada de datos mecánicos mediante el robot, pero veo difícil que esta diversidad de información se pueda gestionar y obtener un valor objetivo de una forma mecánica. 
  • La globalización ha llevado a que empresas con delegaciones alrededor del mundo deban adecuar su Plan General de Cuentas allá donde tienen sus delegaciones, y hay diferentes modelos de Plan General de Cuentas (US, GAAP, NIIF,…), y diferentes criterios fiscales. Todo esto dificulta la estandarización de los procesos, necesitando siempre el “conocimiento” de una persona para su correcto funcionamiento. 
  • ¿Con quién se reunirán los clientes para analizar el estado de sus empresas, con un robot? ¿Y con quién harán previsiones de ventas o de inversiones en una nueva rama de negocio? Me cuesta como mínimo creerlo, y sobretodo aceptarlo, ya no como asesor, sino como cliente. Yo no lo querría. 

En fin, larga vida al asesor. Aunque la fusión de la robótica, las tecnologías de la información y la inteligencia artificial seguro que afectarán a la profesión de contable y del asesor en general, (en todas las actividades) no creo que puedan realizarse cambios significativos en los próximos tiempos. Todo lo contrario. El mejor asesoramiento se dará en los despachos más grandes y más súper-especializados por áreas. 


Jordi Llach

Socio-Director de TAX – Economista - Gestor Administrativo – Experto Contable Acreditado

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