Si tuviera una inspección de Hacienda, ¿a qué deuda debería hacer frente?
Al usar este sitio acepta el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.

Boletines

Boletin TAX Septiembre - Octubre 2017

Si tuviera una inspección de Hacienda, ¿a qué deuda debería hacer frente?

 

 

De acuerdo con la Memoria de la Agencia Estatal de Administración Tributaria del año 2015 (http://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/Inicio/La_Agencia_Tributaria/Memorias_y_estadisticas_tributarias/

Memorias/Memorias_de_la_Agencia_Tributaria/_Ayuda_Memoria_2015/_Ayuda_Memoria_2015.html ), la deuda media, liquidada por la Inspección de Hacienda, en 2015 –último año disponible- fue, por contribuyente, de 256.307 euros, con un incremento muy significativo respecto al 2014, que fue de 181.064 euros. Esta cifra es un promedio en el que se computan multinacionales, grandes empresas y pymes. Generalmente, en este último caso, los importes se sitúan por debajo, según la lógica y nuestra experiencia. A pesar de esta puntualización, la cifra no deja de ser relevante y puede poner a la empresa ante una situación de quiebra o, en el mejor de los casos, en una situación difícil o comprometida. 

Estos resultados proceden también de una, cada vez más amplia, gestión de la información de la que dispone la Administración– El penúltimo paso ha sido la entrada en vigor del Suministro de Información Inmediato (SII), el último, deber de declarar determinadas operaciones vinculadas-. Esto permite, seguramente entre otras acciones, el aumento de los importes que, por contribuyente, ha liquidado la Inspección de Hacienda, en 2015, respecto del 2014. 

Protegerse ante esta contingencia es, por lo tanto, un factor importante, quizás crítico, a estudiar y tener en cuenta. Dejar al azar su gestión, en el caso de que se produzca esta circunstancia, puede poner a la sociedad mercantil en una situación que, de haber dispuesto de una buena política de prevención, con un asesoramiento cualificado y experimentado, podría haberse mitigado de forma muy importante, o incluso, evitado. Los procesos de investigación y comprobación (eufemismo de inspección) son largos – pueden extenderse más allá de los doce meses -, sus resultados inciertos y suponen, para el afectado/a un tiempo muy prolongado de estrés y angustia. Además, durante este período se debe convivir también con la negociación  y el trabajo diario con los clientes, proveedores, entidades financieras, socios, colaboradores, personal y  otras administraciones, tareas que, por ellas mismas, ya suponen un elevado grado de exigencia. Pero, por si no fuera suficiente, también se debe aportar documentación. A veces se debe solicitar – a los bancos, por ejemplo-, ya que se piden cuentas en formato Norma 43 -, en otras ocasiones se debe buscar en la propia entidad. Estos trabajos requieren tiempo. El desgaste, a nivel personal, es muy importante, por parte del empresario/a. Para la Administración se trata sólo de “trabajo”. En contraposición nuestra vivencia, como investigados, tiene otro carácter. Va más allá del ámbito del día a día, de las tareas más habituales y cotidianas que, por otro lado, como se ha dicho, no dejan de tener su complejidad y dificultad.   

¿En qué medida un buen asesoramiento puede evitar una inspección o un requerimiento de datos que acabe, tanto en un caso, comen el otro, en una deuda a pagar? Las comprobaciones/inspecciones, por su naturaleza, más amplias y profundas que las segundas, tienen una mayor transcendencia.  Pero no olvidemos que los requerimientos, además de que pueden repetirse de forma más continuada, implican, habitualmente, también la liquidación de una cuota, unos intereses y una sanción. Se deben tener en cuenta ambos procedimientos administrativos. Respondiendo a la pregunta planteada podríamos decir que, como resultado de la experiencia y el conocimiento, podemos,  por ejemplo, afirmar hoy – quizás no en un futuro próximo-, que la deducción del IVA, en un 100 por cien, en la adquisición de un turismo, provocará, prácticamente con total seguridad, una paralela de los órganos de gestión de Hacienda. En cambio, insisto de nuevo,  hoy –quizás no en un futuro próximo-, podemos asegurar que esta liquidación no generará, por IRPF, una nueva liquidación en concepto de retribución en especie. Por lo tanto, disponer de la opinión cualificada de expertos profesionales que, además, cuentan con el apoyo de una organización singular, en el estado español – una red de oficinas de asesoría de empresas-, que permite concentrar experiencias de un gran número de clientes, es una inmejorable base sobre la que se construye el conocimiento profundo que está destinado a aumentar la seguridad, a nivel fiscal y tributario, de las personas, empresas y particulares, que han depositado y continúan haciéndolo, día a día, su confianza en nuestra firma: TAX Economistas y Abogados. 


Francesc Pérez Vizcaino

Socio Director TAX

 fperez@tax.es

https://www.linkedin.com/in/francesc-perez-vizcaino-78965420

Tel: 902 365 500 · Email: central@tax.es